Todo comenzó un noviembre caluroso cuando cursábamos 7mo grado. En esos tiempos, estábamos entusiasmados por el viaje de egresados con todos nuestros amigos, a pasar 7 días fuera de casa y sin padres. Al mismo tiempo, nos presentaban a amigos de amigos de nuestros amigos.
Renata, una amiga mía desde que tengo 10 años, una persona increíble que lo único que le importaba era comer y dormir (le sigue importando exactamente lo mismo); tenía una amiga llamada Cata que se conocen desde que son muy chiquitas porque los padres de cada una son íntimos amigos. El 4 de noviembre, Cata le propone a Tata de salir juntas al Village Recoleta con unos amigos. Tata nunca pensó que esa noche iba a conocer al amor de su adolescencia.
Los días pasaron y mi amiga se iba enganchando cada vez más con este chico llamado Guido. Me decía a mí de salir con ella para apoyarla pero nunca podía. Ella, como toda mejor amiga, sabe el estereotipo de chico que me gusta: alto, castaño claro, ojos verdes y sin músculos. Luego de esperar con tantas ansias el verano, que por fin llegó.
Todos los eneros se llena Pinamar con chicos de 13 a 20 años. Era un 16 de enero cuando estábamos en los jueguitos Pac Man con las chicas. De repente, a Tata le llega un mensaje de su amor Guido que decía: “estoy en pina con Augustito, vos en dnd tas?” (la moda de los mensaje de texto es escribir abreviado). Luego de que termine de leer el mensaje, tenía una cara de feliz cumpleaños que nadie entendía. Le insistía para que me cuente que había pasado pero no me quiso decir hasta que llegó el momento. Yo no entendía nada, por lo tanto no tenía idea de que iba a pasar. Sabía que iba a conocer a Guido. Nunca había visto a mi amiga tan nerviosa como ese día, y en un momento me dice:
-Jose, ¡Vení que te quiero presentar a Chocho (apodo por el cual le decimos a Guido) y a Augustito que es el chico que yo te vengo hablando desde noviembre para vos!-
Yo no sabía dónde meterme, estaba muy nerviosa.
Luego de unos minutos, nos presentamos y nos quedamos hablando hasta el amanecer. Fue un momento muy agradable porque la verdad, me había gustado y mucho Augusto. Nos empezamos a ver todos los días en las vacaciones y cada vez me gustaba más, pero no me hacía muchas ilusiones porque era el típico chico mujeriego que no puede tener una novia en serio.
El verano terminó pero la relación no. Seguíamos hablando y cuando podíamos salíamos con ellos. Me encantaba estar con él. Me hacía reír con sus chistes que aunque sean malos, me reía. Me gustaba su forma de ser, aunque tenga desventajas, hay que ver también el lado positivo porque nadie es perfecto.
Llegó mi cumpleaños, mis queridos 14 años. Como yo seguía enganchada con Augustito, les dije de salir a la noche a los amigos de él y a Tata. Fuimos a comer afuera y al cine. Con tal de estar con él, no importaba el lugar.
La verdad, que la pase increíble en mi día porque estaba con mi mejor amiga y el chico que me gustaba.
Después nos dejamos de hablar porque como él es más grande que nosotras, tenía diferentes salidas y no nos podíamos ver muy seguido. Pero hasta que llegó navidad…
Fuimos a pasar la noche a lo de Tata con todas nuestras amigas y los amigos de Guido, inclusive Augusto. La pasamos bárbaro porque nos hicimos muy amigas de los chicos, jugamos, escuchamos música y bailamos. Pero en un momento…
- Jose me acompañas abajo un segundo? Te quiero dar algo…- me dijo Augustito un poco tímido.
Yo me quedé tildada porque no me esperaba que me diga eso. Después de 10 segundos le contesté que sí.
Me llevó de la mano con los ojos cerrados al cuarto de Tata. No tenía idea de lo que iba a suceder…
- Abrí los ojos- me dice.
Y había una bolsa con un cartel para mí. Era el regalo de navidad que me había echo.
Nunca imaginé que iba a estar así de tierno (por como era su personalidad)
Cuando terminó la noche, los chicos se fueron y nosotras nos quedamos a dormir. Hable toda la noche de él.
- Me encanta chicas, es muy lindo además es un tierno miren lo que me regaló. Es perfecto para mí- decía con una sonrisa de oreja a oreja.
De nuevo, llegó el verano. Nos volvimos a ver. Pero este enero fue diferente porque me habían llegado comentarios de que estuvo con muchas chicas más y eso la verdad que no me gustó, porque me había demostrado que me quería. Así que, era como verlo y morirme por dentro con las ganas que tenía de estar con él. Volvimos a estar juntos ese verano, recordando lo que había pasado un año atrás. Pero lamentablemente terminó el verano, y esta vez, terminó la relación.
Llegaron mis 15 años, la fiesta y todos los invitados. Como de costumbre, cuando lo veía online en el msn, moría por hablarle y preguntarle como estaba, que estaba haciendo. Hasta que le hablé para invitarlo a mi fiesta con 3 amigos más.
Fue una noche increíble porque era mí noche, con toda la gente que quería. Después de una larga noche, divertida, bailando sin parar, sacándome fotos, Augusto viene y me da una pulserita para que la use siempre y me acuerde de él. Se me caía la baba!!
Al día siguiente, me entero que les dijo a las chicas que quería estar de nuevo conmigo. Yo no les creía porque el siempre le gustó estar con miles en una noche. Pero me empezó a hablar de nuevo. Hasta que se acercó el 15 de octubre, la fiesta de egresados de mi hermano. Me pidió entradas para poder ir; por lo tanto, nos encontramos en un lugar cercano para los dos para que se las pueda dar. Ese día fue especial porque hablamos de un montón de cosas que antes no pudimos hablar.
Pasaron los días hasta que llego de nuevo, enero. El tan esperado enero que siempre nos encontramos. Pero esta vez, fue en serio. Como todo dicho: “la tercera es la vencida”. Nos pusimos de novios el 18 de enero. Fue mágico. Estábamos en la playa escuchando el ruido del mar, contándonos cosas. Y en uno de esos momentos, escuché la tan esperada pregunta:
- ¿Querés ser mi novia Jose?-
Y acá estamos. Ya pasaron 8 meses de que estamos juntos. Más enamorados que el primero…
lunes, 29 de septiembre de 2008
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1 comentario:
Compartiendo tu experiencia! No quiero romper el momento pero...debo hacerlo.
Correcciones: 1- hay constantes cambios de tiempo base de la narración. Elegí uno- presente o pretérito- y mantenelo en toda la narración. 2- ...increible A la que lo único que le impor...3- (que)no, por fin, llegó. 4- ACENTOS!!! Especialmente en discurso indirecto5- ...el chico DEL QUE te vengo hablando.6- me entero DE que...7- enero CUANDO siempre...8- Por segunda vez en el blog: hacer: hecho!!!
Mariana.
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