miércoles, 17 de septiembre de 2008

La Moda



Tradicionalmente el centro de la moda se encuentra en París y Milán, las grandes capitales de la moda europea. Pero en los últimos años, a través de las llamadas semanas de la moda –donde se reúnen los diseñadores tradicionales con los más vanguardistas- otros lugares comenzaron a hacerse lugar en ese mundo tan exclusivo. Así comenzó a hablarse de New York, personalmente la moda que mejor va con mi estilo, como otra meca de la moda actual. La semana pasada terminaron los desfiles de los diseñadores americanos más famosos, que mostraron sus colecciones junto con diseñadores de todo el mundo. Los colores vibrantes, los estampados con grandes flores y muchos accesorios, como enormes flores aplicadas en los vestidos, fantásticos anteojos de sol redondos y zapatos con muchísimas piedras, fueron lo que más se vio.

Quien no desea caminar por las calles de New York enfundada en un vestido casual de Vera Wang o Donna Karan!!

La moda en los años 80



Los 80 trajeron dos estilos bien diferentes: un estilo basado en el mundo del trabajo y otro basado en el auge del ejercicio físico.
Esta década trajo de regreso la Alta Costura y el sentido elitista de la moda. Con el resurgimiento del glamour aparecen las supermodelos: mujeres que promocionan rostros perfectos y cuerpos estilizados.
Al igual que en las últimas décadas, en los 80’ muchas de las tendencias fueron copiadas de años anteriores. Por ejemplo, era muy fashion el look punk. La gran distinción con respecto a la década anterior era que si en los 70’ la moda era llevar prendas ajustadas en la parte superior junto con pantalones holgados, en esta época se dio un giro de 180 grados: remeras lo más amplias y coloridas posibles combinadas con pantalones ajustadísimos.
Las prendas eran sencillas, pero con un diseño muy novedoso y muchísimos colores. Era muy difícil ir a un lugar y encontrarse con alguien vestido igual a otro.
Los trajes para las mujeres en colores grises y negros se volvieron clásicos de la moda. Las hombreras eran esenciales y en cuanto a los sweaters, cuanto más amplios, coloridos y estampados, mejor. También se usaban los famosos "calentadores" (medias de lanas que se usaban en los tobillos), calzas multicolores, vinchas y remeras muy amplias con un gran y llamativo estampado.
Los salones de belleza se llenaron de mujeres que reclamaban una cabellera rubia. El cabello se usaba largo, rebajado y con rulos.
En cuanto a los maquillajes, se impuso el color rojo en los labios, ya que este color simboliza la femineidad, la pasión y se deja de lado el exceso de color en las mejillas, centrándose más en la naturalidad.
Por otro lado, es el boom de las dietas y los ejercicios. Se publica casi a diario una dieta nueva y los gimnasios se llenan de jóvenes interesados en mantener la figura, trayendo de la mano la moda aeróbica o deportiva.
Se caracterizó, entre otras cosas, por ser los años del boom de la moda juvenil. Una gran cantidad de diseñadores y marcas vieron en estos años sus mejores momentos y la gente, en especial los jóvenes, hacía lo posible por comprarse los zapatos y ropa de las mejores marcas.

martes, 16 de septiembre de 2008

Reseña Crítica

Título: "Locura de un amor en Las Vegas"
Año: 2008
Elenco: Cameron Díaz, Ashton Kutcher, Rob Corddry, Treat Williams, Dennis Miller, Lake Bell
Dirección: Tom Vaughan

Los exitosos Ashton Kutcher y Cameron Díaz hacen de "Locura de un amor en Las Vegas" una película divertida y graciosa.
Cameron, recién peleada con su esposo, viaja a Las Vegas con su mejor amiga, donde se encuentra con Ashton y su mejor amigo. Tras un problema con las habitaciones y con algunos tragos de más, Cameron y Ashton contraen matrimonio.
Las diferentes situaciones estereotipadas, como dos jóvenes que se emborrachan y se casan en una noche de furor, y el humor que transmiten los actores crean un ambiente de comicidad y gracia.
El delirio de los protagonistas y su pelea de seis meses como marido y mujer para determinar quién se lleva un gigantesco premio de tres millones de dólares ganado en una máquina tragamonedas –Ashton (Jack) se lo ganó con una moneda de Cameron (Joy), en la máquina en la que ella ya había jugado, llevan a los espectadores a disfrutar de este éxito taquillero.
La historia de estos dos jóvenes neoyorquinos y su accidentado fin de semana en Las Vegas hace de esta película un film divertido y sin lugar a dudas, una Locura de Amor.